Nuestra portada de enero está actuando en una obra de teatro junto a Ramiro Meneses llamada Las curvas del amor. Ella quiere que el público la vea distinta, no como un objeto sexual. SoHo, publicación con reconocida experiencia en el tema de mujeres, puede asegurar que eso va a ser muy difícil. No negamos las habilidades de Tatiana como actriz, pero su belleza es tan evidente y arrolladora, que puede ser difícil para la mente masculina verla de otra forma. Desde estas páginas pedimos que hagan el esfuerzo, muy a pesar de estas fotos tomadas por Archierojo en las playas de Barú, cerca de Cartagena.

Su vida toma un nuevo rumbo y seguro va a llegar a donde ella quiera. Las tablas son el inicio de una larga carrera que promete extenderse a la televisión y el cine. La gente se la imagina haciendo todo el tiempo muecas sexies y con ropa ligera, pero Tatiana prefiere la sobriedad, la compañía de amigos —preferiblemente hombres— pues dice no llevarse muy bien con las mujeres. Es adicta al chocolate, pero eso no le impide mantenerse en forma. Su cuerpo ha dado para todo: desfiles, sesiones de fotos, campañas publicitarias, realities y hasta una historieta, donde es dibujada como una sexy heroína. Todo eso está bien, pero nosotros la preferimos de carne y hueso.

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