Cómo es tener sexo con… una burra

Cómo es tener sexo con… una burra


*Publicado en 2007


En Plato, mi pueblo, es un asunto normal. Yo lo hice varias veces, desde los trece años como hasta los veintidós. Ya no me interesa el asunto porque tengo esposa y no vivo en mi pueblo. La primera vez fue en un paseo de colegio al río Magdalena. Con varios compañeros, todos mayores, llegamos a los playones del río, donde hay muchas burras sueltas y apostamos al primero que se comiera una burra virgen, que son las mejores. Los otros, que eran varios años mayores que yo y tenían experiencia, lograron conseguirse una; yo, en cambio, inexperto, tuve que comerme a una burra vieja.

Estaba nervioso porque pensé que me podía patear. Cuando la burra es vieja se deja fácil. Es cuestión de sobarle el lomo para que se excite y levantarle la cola, no hay necesidad de amarrarle las patas traseras para que no patee, cosa que sí ocurre con las jóvenes. Por ser mi primera vez me costó terminar, una media hora más o menos. Cuando mis compañeros me fueron a buscar yo iba montado sobre la burra rumbo a encontrarme con ellos. Todos me comenzaron a molestar, en especial las compañeras.

Una vez me metí al patio del vecino a comérmele la burra. Él era un viejo que vivía solo y decían que se comía a su burra y que no la quería compartir. Me descubrió y me salió a corretear machete en mano. En total me pillaron unas seis o siete veces en esas. Pero nada como una vez que me estaba comiendo a una burra en celo y se me acercó un caballo. Yo lo vi venir y no le puse atención, pero de pronto se me fue encima, me rasgó la ropa, intentó morderme y me correteó. Me tocó irme mientras él se comía a la burra.

Una burra es diferente a una mujer. La vagina es más grande, más caliente. La de la virgen es seca, la de las otras es húmeda. La burra no rebuzna mientras se la comen. A la burra se le puede dar por el culo, también a los burros. Yo nunca lo hice, pero sé de amigos que sí. Se llama chancletar y consiste en amarrarle un ladrillo con nylon en los testículos para que afloje. Antes podíamos ir varios en grupo a comernos la misma burra, ahora con tanta enfermedad es mejor no hacerlo, porque además nadie come burra con condón. Ir en patota era bueno porque se cogía más rápido a la burra, solo era cuestión de corretearla. Perseguirla solo era más difícil, pero aprendí con la práctica que era cuestión de arrinconarlas a donde no pudieran correr. A mí nunca se me escapó una.

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