Publicado 2011-12-12
El personaje del año en Colombia
Por Javier Uribe
Por cuenta de unos polímeros fue noticia de todos los medios de comunicación, incluidos dos programas de Pirry, se convirtió en un asunto de Estado y despertó la solidaridad de los colombianos, que dejaron de lado sus casas inundadas por la ola invernal para fijar su atención en el derrière de la modelo.

Noto nerviosismo. Ansiedad. ¡¿Dónde está la gente linda de oriental?! ¡A ver los de platea, regálenme una bulla! Acá está, para todo el público que sigue esta columna de opinión, es decir, para ustedes papi, mami, tía Cleme, los protagonistas del 2011. ¡Shhh, silencio, allá, los de occidental general!
Tercer puesto, o primera princesa: ¡Andrés Cabas! Elegido en reconocimiento al arribo a la cumbre de su carrera artística. El gran Cabas, emulando a Bruce Springsteen, Bon Jovi o Bono, ahora protagoniza comerciales donde anuncia las rebajas en los fines de semana del pepino cohombro, el tomate chonto y la papa pastusa de un supermercado de cadena. ¡Bien por Cabas! ¡Qué artista, carajo! Ya entiende uno eso de ser artistas integrales.
El honroso segundo lugar, el virreinato, va para ¡Jairito Dueñas, director de la revista Cromos! Jairito, en la edición 4824, tuvo a bien salir en seis fotos de su propia revista repartidas entre el editorial, una entrevista y las sociales. Eso lo convierte en uno de los pichichi del año. Por haber vuelto Cromos su propio álbum de fotos. Por posar, magnánimo, con su rinoplastia geométrica, su sonrisa Marlon, vestido de punta en blanco como si fuera para un comercial de Top para la ropa y Top para lavar. Por eso, y porque no importan el clima ni el lugar, la brisa nunca juega con su pelo ni las olas lo vienen a arrullar, se reconoce el segundo lugar a quien ha vuelto la revista Cromos el reflejo del Narciso en el agua.
Finalmente, el tan esperado primer lugar. Por su balance, consistencia, sensibilidad, simetría y su poder de recuperación se declara, en este escenario, como protagonista absoluto del 2011 ¡el pompis magro de Jessica Cediel! Venga ese aplauso, Colombia.
El protagonista del 2011 ganó el premio a la Mejor Cola TV y Novelas. Por cuenta de unos polímeros fue noticia de todos los medios de comunicación, incluidos dos programas de Pirry, se convirtió en un asunto de Estado y despertó la solidaridad de los colombianos, que dejaron de lado sus casas inundadas por la ola invernal para fijar su atención en el derrière de la modelo.
Como se sabe, Jessica quería tener la misma retaguardia de Kim Kardashian, pero le salió el tiro por la culata. Literalmente hablando. Jessica, madre sustituta de Pipe Bueno, se convirtió desde el colapso de sus pompas en ícono de los riesgos que se corren en las cirugías estéticas, y portadora de un mensaje contundente: “Kiss my ass”, les dijo a cirujanos y clínicas improvisadas. Quedando así comprobado, una vez más, que la única cirugía estética segura —yo tuve el gusto de someterme a ella— es la circuncisión.
La implosión del seno de Laura Acuña fue el primer aviso. El labio siliconado de Marcelo Cezán, Isabel Cristina Estrada y de Dana García en forma de Muppet fue como la alerta naranja del volcán Galeras. Lady Noriega, toda ella, fue un alarido que nos advertía de los peligros de las cirugías. Pero Jessica abdicó. Reculó. Literalmente hablando. Jessica: si tu cola ya era majestuosa, ¡por dios! ¡Da coraje! Pero no es el momento de mirar hacia atrás. ¿O era lo que pretendías que pasara con el ácido hialurónico que te hiciste inyectar?
Como si no fuera ya mérito suficiente, la revista en la que esos glúteos arrogantes se presentaban con aire vencedor fue encontrada en el campamento de Alfonso Cano. Al parecer, fue lo último que vio el guerrillero antes, no de ser abatido, sino de quitarse las gafas. Y así, por primera vez en lo que va de la república, el país entero logró confluir en un lugar común: las nalgas tutelares de Jessica Cediel.
Hay momentum para hacer de ese trasero una bandera. Una causa patriótica. Sean esas asentaderas el punto de encuentro de una nueva sociedad en la que quepamos todos. Sea, la de ese nalgámen, la única línea divisoria que conozca esta nación. Sea, asidos a ese posadero formidable, la manera de recuperar el sentido de pertenencia a esta tierra. Ciudadanos de izquierda y de derecha, cada uno en la nalga de su inclinación, comencemos un nuevo proyecto de país. Refundemos esta Colombia reemplazando la granada y el Canal del escudo nacional por ese bumbum con surcos de dolores donde el bien germina ya.
Por ser el punto donde se yergue una nueva Colombia, se le declara a ese pompis resucitado el personaje del 2011. Acepta, pues, Jessica, esta distinción humilde en nombre de dios y de la patria. Y que él y ella os lo premien, si no, que él y ella os lo demanden.
Ah, y Jessi, la próxima vez, pones el despertador media horita antes, haces doscientas sentadillas, y nos evitamos todo este enredo.