Soñar es divertido, imaginar mundos, situaciones, experiencias y perversiones. ¿A quién no le gustaría haber sido el amante preferido de Marilyn Monroe? O, ¿quién no ha soñado alguna vez con ver a dos lesbianas haciendo el amor? Es normal, es humano, ir más allá de lo que el mundo real nos ofrece. Es sano y terapéutico. Algunos hombres afortunados llevan estas fantasías a la realidad y está bien por ellos, aunque unos terminarán decepcionados porque lo que llevaban imaginando durante años terminó siendo —al cumplirse— una experiencia por debajo de su imaginación. Otros no sólo lo disfrutarán al máximo, sino que lo contarán millones de veces, hasta hacer de una orgía con dos mujeres y dos amigos, una bacanal de 25 personas. Algunos preferirán acostarse con una mujer casada y otros interrumpir la inocencia de una virgen. Pero como entre gustos no hay disgustos nosotros hicimos lo que consideramos es el top de las fantasías masculinas. Cuente cuántas de ellas son también las suyas y cuántas ha llegado a cometer. Si excede las 15 usted es de los hombres que saben que las fantasías —no por ser sueños— son irrealizables y que prefiere arrepentirse de lo que ha hecho y no de lo que ha dejado de hacer. Si usted no llega a las 10 es el momento de acudir a la isla de la fantasía donde el señor Rourke estará dispuesto a ayudarlo para hacer de su fantasía una realidad.

23. Participar en una orgía
Por qué: por hacer lo mismo que Tom Cruise y Nicole Kidman y no morir en el intento.
Cómo hacerlo: evite, al máximo, que le pase lo mismo que el conocido chiste de "organicémonos". La idea es que todos participen, así es que mejor mantenga los ojos bien… abiertos.

22. Hacerlo en una piscina
Por qué: porque en el fondo está el placer.
Cómo hacerlo: siga la táctica de guerra de un submarino: no salga a flote antes de haber cumplido la misión.

21. Filmarse en un video
Por qué: porque luces, cámara y acción.
Cómo hacerlo: todo depende de si usted quiere hacer parte del video. Si es así necesita conseguirse una videocámara que pueda dejar prendida en algún lugar estratégico, preferiblemente alto, mientras usted hace lo suyo. Si lo que quiere es filmar a mano alzada, puede que su película quede al mejor estilo de Dogma 95. Si no lo meten a la cárcel por creer que usted es el responsable de un mercado de cintas snuff, puede que gane algún premio.

20. Jugar con comida
Por qué: porque al que anda entre la miel, algo se le pega.
Cómo hacerlo: prepare alimentos como fresas, miel, chocolate… no es recomendable nada frío porque inhibe el placer, ni nada ácido porque irrita. De resto coma y déjese comer.

19. Con una virgen
Por qué: porque siempre hay que romper… esquemas.
Cómo hacerlo: con mucha paciencia, primero para encontrarla y segundo para perderla.

18. Blow job en cine
Por qué: a veces las películas se ponen ‘mamonas’.
Cómo hacerlo: siéntese en las sillas traseras del cine. Su novia no sólo debe ser mechuda, sino que tendrá que ser una experta en ese arte: poco movimiento para que nadie los pesque pero al mismo tiempo mucha acción. Hágalo sólo los martes, todo sabe mejor a mitad de precio.

17. Hacerlo en un lugar público
Por qué: porque todos tenemos un Hugh Grant adentro.
Cómo hacerlo: sólo hágalo. Mida qué tan peligroso es y prepare alguna disculpa por si lo cogen ‘cogiendo’. Por ejemplo, se puede hacer el loco y empezar a recita que "se le avisa al público de la república que el agua pública se va a acabar, para que el público de la república tome agua pública… bla, bla, bla".

16. Estar con dos mujeres al tiempo
Por qué: por cumplir el dicho de matar dos pájaros de un solo tiro.
Cómo hacerlo: trate de encontrar dos mujeres, buenas amigas, que tengan tendencias lesbianas. Ellas estarán encantadas de hacerlo una vez usted les inspire confianza. No vale si usted tiene que pagar.

15. Estar con una sueca
Por qué: porque crea fama y… échala a la cama.
Cómo hacerlo: abordándola con un espontáneo y callejero: "¿se lo cuido, mona?"

14. Con Madonna en la cama
Por qué: porque nunca se lo va a dar a uno.
Cómo hacerlo: In your dreams.

13. Estar dentro del Orgasmatrón
Por qué: porque hay que probar de todo en la vida.
Cómo hacerlo: buscando a Woody Allen en el Central Park para que le revele dónde se puede conseguir un orgasmatrón.

12. Medirle el voltaje a Thumb Raider
Por qué: para tenerla bajo control.
Cómo hacerlo: compre el juego, pida un Play Station prestado y disfrute de su fantasía hasta que usted y ella queden Game Over.

11. Aliviar a una enfermera
Por qué: porque, al menos por una vez en la vida, es mejor que el responsable de poner la inyección sea usted y no ella.
Cómo hacerlo: háblele en términos conocidos; dígale que le va a medir la temperatura con su termómetro personal.

10. Hacerlo en la cama de sus papás
Por qué: por el placer de pecar en tierra santa.
Cómo hacerlo: tiene muchas variaciones pero la más extrema es hacerlo cuando los papás se encuentran en algún lugar de la casa. ¡Grande!

9. Poseer una Lolita
Por qué: porque "para, Lola, para".
Cómo hacerlo: no siga el juego de seducción que todas las Lolitas hacen porque saben que son irresistibles. Vístala de colegiala y re–córrala despacio.

8. Hacerlo con una mujer prohibida
Por qué: porque además de prohibida, es mujer.
Cómo hacerlo: prima, mujer casada, profesora, tía buena… todas quieren lo mismo: que alguien las saque de su rutina. Conviértase en un verdadero latin lover y todas se arriesgarán por usted, al mejor estilo de Antonio Banderas.

7. Ser los calzones de Débora Dora
Por qué: porque es la única forma de poder tocar ese pan.
Cómo hacerlo: con la revista en una mano y la otra…

6. Alicia en el país de las maravillas
Por qué: porque siempre es bueno que alguien nos haga maravillas.
Cómo hacerlo: con mucho cuidado para que no le "corten la cabeza".

5. Onanismo por Daisy, de los Dukes de Hazard
Por qué: porque fue la primera mujer en TV en mostrar el ombligo.
Cómo hacerlo: con el acelerador a fondo.

4. Tener una relación masoquista (sin látigo)
Por qué: por el placer de sentirse comido.
Cómo hacerlo: regálele a su pareja unas esposas. Prométale que de vez en cuando la dejará mandar y ella, encantada, aceptará su propuesta.

3. Estar con una portada de SoHo
Por qué: por tener el placer de contarlo.
Cómo hacerlo: ¡suscríbase!

2. Ver a su vecina cambiándose de ropa
Por qué: porque todo entra por los ojos.
Cómo hacerlo: alquile La ventana indiscreta y tenga a la mano esos binóculos que le permitirán ver ‘doblemente buena’ a su vecina.

1. Ver a dos lesbianas
Por qué: porque es como si usted pidiera una hamburguesa doble.
Cómo hacerlo: pregúnteles con la naturalidad con la que pediría una hamburguesa si les gustaría hacer un show frente a usted; a las lesbianas generalmente les gusta exhibirse. Pero hasta que no esté seguro de que lo son, no vaya a cometer ninguna imprudencia, puede terminar Mc. Golpeado.
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