Toda su vida Tom Green ha sido un idiota. Ya lo era a los 12 años cuando en un concurso de oratoria pudo exponer por primera vez ante el público su ‘innovadora’ personalidad artística, dejando de lado los temas ‘serios’ del evento para dedicarse a hacer una especie de Stand up Comedy tipo Jerry Seinfeld que enmudeció —e indignó— a más de uno de los asistentes al concurso.

Tom era un idiota entonces y lo sigue siendo ahora, 17 años más tarde, cuando se acaba de estrenar en Norteamérica1 la película Freddie Got Fingered, en la que debuta como director.

Nada ha cambiado. La columna vertebral sobre la que se mueve Green parece no haber sufrido ningún síntoma de osteoporosis. El éxito y la fama basados en la ‘irreverencia’ y en la originalidad de sus actos se mantienen intactos. Y quizás esto se deba a que desde la época en la que asistía a la escuela Robert Hopkins, en Ottawa (Canadá2), Green comprendió que debía estar dispuesto a cualquier cosa con tal de hacer reír a la gente. La que fuera. Si para causar una sonrisa había que ser un idiota, entonces Tom estaba destinado a ser el idiota más famoso y exitoso del mundo. Y lo logró.

Ignorando a sus profesores, burlando las preocupaciones de sus padres y haciendo caso omiso de quienes trataron de aconsejarlo, Tom ha dedicado su vida entera a ridiculizar y contradecir con una irreverencia casi profética a quienes en algún momento de su vida osaron interponerse entre él y su estupidez.

Lo hizo cuando, siendo conductor de un programa de rap en una emisora universitaria —entre 12 y dos de la mañana—, consiguió que su audiencia se encontrara con él para jugar un partido de fútbol al finalizar su emisión3; volvió a hacerlo cuando ignoró a quienes le dijeron que filmar a su propia abuela tratando de encontrar usos alternativos para una bolsa repleta de vibradores, era un acto de mal gusto que nadie querría ver en televisión4; lo logró cuando desafiando todo parámetro convirtió su propia operación de testículo5 en material para uno de sus shows, y definitivamente volvió a lograrlo cuando los ratings de ese mismo show —por el que en un momento nadie daba un peso— le dijeron que un millón de televidentes, entre 12 y 34 años, sintonizaban MTV semanalmente hambrientos de esa idiotez única de Green que los había impactado y seducido.

Rima organizada

En 1990, a punto de graduarse del colegio y con el convencimiento de no querer estudiar nada, Tom incursionó en el campo de la música y en un momento en el que el rap era exclusivo de las personas de raza negra, el escuálido patinador de Ottawa6 y dos de sus blancos compinches de colegio fundan Organized Rhyme.

Con Green a la cabeza y sin otra intención distinta a ‘mamar gallo’, Organized Rhyme se burló de absolutamente todo lo que pudo a través de unas letras que muchos consideraban completamente idiotas7.

Una idiotez más que en tiempos en los que el rap era sinónimo de pandillas, violencia y crimen, permitió que la primera burla de Green aplastara todas las probabilidades yendo, en tan sólo un año, del sótano de la casa de sus padres a la ceremonia de los Premios Juno8. Green no llegaba a los 23 años y su idiotez ya daba las primeras muestras notables de que se saldría con la suya.

Sin embargo, un día Green se aburrió y acabó con el cuento. Desencantado con la música y ante la incertidumbre de qué hacer con su vida, 1993 lo sorprende buscando alternativas en la televisión; para tranquilidad de sus padres, el flaco de chivera retoma un curso de Producción que había dejado en Algonquin College9.

Aun cuando era imposible prever que su extrañísimo sentido del humor habría de llevarlo a los brazos de un ángel10 o a darse el lujo de dejar los estudios de MTV para incursionar en el cine, una vez disfrutado el caos, el futuro anfitrión supo que no sería feliz en un trabajo común y corriente.

En menos de un año la premonición de Tom fue confirmada y antes de que pudiera digerirlo, el payaso canadiense se unió a Trevor Cannavagh y Darcy de Toni para escribir el primer boceto de lo que más adelante se convertiría en The Tom Green Show: una propuesta irreverente, no convencional, absurda si se quiere, que habría de cautivar por completo a la misma generación de televidentes de South Park11.

Convencidos de tener algo valioso entre manos, los tres estudiantes de producción hicieron literalmente todo lo que estuvo a su alcance para atraer la atención de una programadora. Finalmente los esfuerzos fructificaron12 y los jóvenes empresarios convencieron al director de programación del Canal Comunitario Rogers de que les diera la oportunidad de trabajar sin ninguna contraprestación diferente a la posibilidad de llevar al aire sus ideas.

Prosa irreverente

La particular idiotez de Green estaba lista para azotar de nuevo, esta vez en formato de una hora, con dos presentadores en estudio y muchos segmentos filmados en la calle (de forma similar a lo hecho por su héroe David Letterman). El Show de Tom Green había empezado a dar de qué hablar.

Desde el momento en que Green fue arrestado por caminar a la orilla de una carretera interestatal con un enorme letrero que decía “Se vende cocaína”13 hasta sus últimas andanzas por Manhattan, lo demás es pura anécdota. Dado que Green y su comedia son catástrofes que hablan por sí mismas, intentar someterlas a un riguroso recuento cronológico sería tan tonto como inútil. Sería “Green”. Palabras más palabras menos, el show pasó de la televisión comunitaria de Rogers a un intento fallido con la Canadá Broadcasting Corporation, CBC. De CBC al Comedy Network y de allí hasta MTV.

Basta decir que bien sea a expensas de sus invitados, de su auditorio, de sí mismo o de sus padres (principalmente de sus padres), el trabajo de Green ha revolucionado para siempre la forma de hacer Talkshows.

Si usted nunca ha visto el Show de Tom Green, quizás la mejor manera de describirlo sea diciéndole que se trata de algo políticamente incorrecto; una mezcla entre el sentido del humor de Andy Kaufman14 y el de David Letterman: algo intermedio entre Wayne’s World y Saturday Night Life15.

La creación de Green es un universo paralelo y surrealista en el que tranquilamente colindan la exposición en cámaras del magullado cadáver de un mapache hallado en la carretera, una entrevista sobre impuestos hecha a un bombero en la mitad de un incendio, y la cara atónita de los padres de Green al regresar de un viaje y encontrar que su casa ha sido pintada, en los tonos más escandalosos y horribles, con el único fin de divertir a la audiencia de su hijo.

Pay Back’s a Bitch

De haber sabido las repercusiones que a futuro tendría el levantar a su hijo a las siete de la mañana en época de vacaciones, seguramente los Green habrían dejado a un lado las presiones para que Tom consiguiera un trabajo de verano y lo habrían dejado dormir. De haber entendido las amenazas de venganza profesadas por Tom ante su sueño interrumpido, Richard y Mary Jane habrían podido ahorrarse su aparición en Oprah16.

Desde visitas con strippers a las cuatro de la mañana una noche cualquiera hasta encontrar el primer piso de su casa convertido en un zoológico al regresar del trabajo, los Green han soportado todo tipo de bromas por parte de su hijo. Tanto así, que de hecho el debut del Show de Green en MTV es un episodio en el que Tom pide prestado el carro de su madre y antes de devolverlo hace pintar en el capó una escena sumamente fuerte de dos lesbianas disfrutándose mutua y explícitamente. La trama del ‘Slutmobile’ 17 gira en torno a los mensajes dejados por la señora Green en el contestador de Tom y la manera como el anfitrión persigue a su padre mientras este se dirige al trabajo haciéndole saber a todo el mundo que el carro pertenece al retirado oficial de la Marina1.

La familia de Green no ha sido la única que ha tenido que soportar los abusos de Tom. Por la galería del horror del excéntrico comediante han desfilado desde transeúntes inocentes hasta productores de dentífrico que, sin saber en qué se metían, aceptaron ir al show de Green en calidad de invitados.

Encender un televisor a la hora del programa19, significa estar preparado para cualquier cosa: desde los rostros aturdidos de la tripulación de un barco, levantada a las tres de la mañana para que Green les ofrezca su famoso sánduche de pescado20, hasta la confusión de unos ciudadanos mayores que estupefactos ven cómo un nuevo instructor de aeróbicos transforma su habitual rutina de ejercicios en un capítulo del Kama Sutra21.

Dado que el show no es otra cosa que la materialización del distorsionado mundo de Green, nada raro tiene que además de comediante, rapero, conductor de radio, actor y ahora director de cine, Tom Green haya sido escogido como el símbolo publicitario de productos como Pepsi One.

Si bien nadie creyó nunca que la idiotez de Green pudiera llevarlo a ningún lugar diferente a McDonald’s la realidad es otra. Ya como profesor de Pepsi 101 en alguna universidad gringa22, como estrella de rap, o como invitado de última hora en el Show de David Letterman, la idiotez de Green es algo que siempre ha logrado cautivar cualquier auditorio al que se haya enfrentado.

A sus 28 años, Green le ha tomado el pelo a la vida, hasta el punto de convertirse en ese idiota del chiste que todos envidiamos, ese que usted ve por la calle y no puede ignorar: ese de frases como “ese idiota con ese carro”, “ese idiota con esa casa”, “ese idiota con esa vieja” o, ¿por que no?, “ese idiota con tanto talento”.

1 Tras algunas apariciones modestas en películas como Charlie’s Angels, Road Trip y Super Star, Freddie Got Fingered tiene al público norteamericano colmado de expectativas frente a lo que Green pueda llevar a la Gran Pantalla en calidad de director.
2 Bryan Adams y Tom Cruise asistieron a la escuela pública Robert Hopkins durante sus años de primaria.
3 Los memorables partidos jugados a las dos de la mañana en la versión canadiense del Parque Nacional constituían tan sólo una de las múltiples pruebas de apoyo y afecto que Green recibió de su audiencia en su paso por la estación radial de la Universidad de Ottawa en 1990.
4 En uno de los capítulos de su show, Tom dedica casi 20 minutos a mostrar como su propia abuela, a petición suya, trata de batir huevos o aplicarse colorete con una serie de artefactos desconocidos para ella, los cuales su nieto ha adquirido en un sex shop.
5 Tras descubrir que padecía cáncer en un testículo, Tom Green fundó una organización que bajo el Nombre de Nut Cancer recauda fondos para la investigación prevención y tratamiento de la enfermedad.
6 Los compañeros de colegio de Green recuerdan que además de su disposición permanente para hacer reír a la gente, el monopatín era la otra pasión de Tom durante su adolescencia.
7 Canciones con títulos como Lava tu cara en mi retrete son un claro reflejo de la profundidad tras las composiciones de Organized Rhyme.
8 El único disco de la agrupación Huh? Stifennin’ Against the Wall fue nominado como mejor álbum de rap para la versión canadiense de los premios Grammy en 1993.
9 Un año antes, Tom había abandonado el curso de Producción en esta institución para dedicarse de lleno a su carrera musical con Organized Rhyme.
10 Tras interpretar el rol de Cameo en Los Ángeles de Charlie, Tom conoció y se enamoró de la despampanante Drew Barrymore quien es ahora su esposa.
11 Muchas veces los detractores de Green han argumentado que su show es tan mala influencia para las jóvenes audiencias, como la serie animada en la que Carman muere cada semana.
12 Para conseguir la atención del director de programación de Rogers Community 22, los tres estudiantes enviaron su propuesta, no en un sobre sino dentro de una piña.
13 El segmento del show se centraba en las reacciones de los choferes desprevenidos y los intentos de algunos de ellos para frenar abruptamente.
14 La pasión y seriedad con la que Green asume su puesta en escena le han hecho merecedor de comparaciones con la comedia de Kaufman recientemente interpretada por, el también canadiense, Jim Carey en la película Man on the Moon.
15 Al igual que Tom y Carey, Adam Sandler y otra buena parte del staff del popular programa de parodia grabado en Nueva York es de nacionalidad canadiense.
16 Las bromas que Tom le ha jugado a sus padres son de tal magnitud, que la famosa anfitriona Oprah Winfrey dedicó todo un show a hablar de ellas.
17 Además de ser el favorito de Tom, el segmento bautizado como el ‘Slutmobile’ es considerado un clásico de la comedia por los fans adolescentes de Green que sueñan con poder desquitarse de sus padres algún día.
18 Paradójicamente el padre de Green vivió buena parte de su vida bajo la disciplina castrense que obviamente nunca le dio a Tom.
19 Si usted desea ver el show, éste por lo general es transmitido junto con Jackasss los fines de semana en las horas de la noche por MTV Latinoamérica.
20 En este episodio Green despierta a la tripulación para ofrecerles un gigantesco, rancio y maloliente atún envuelto en dos diminutos trozos de pan tajado.
21 Haciéndose pasar por el nuevo instructor de aeróbicos, Green entra a un gimnasio de personas de la tercera edad y cambia sus ejercicios habituales por comprometedores movimientos de apareamiento.
22 En 1999 Green fue escogido como la personalidad perfecta para lanzar Pepsi One alrededor de Estados Unidos y manejando un Pepsi Mobil convertible recorrió las universidades de Arizona, Cincinatti, Maryland y Tampa entre otras., El trabajo de Green ha renovado a los talkshows en Estados Unidos,

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