Está el XJ, vehículo de lujo, con carrocería de aluminio de peso mínimo y máxima robustez. El XF puede pasar de 0 a 100 km/h hasta en 5,4 segundos, mientras que el XK es un convertible con 416 caballos de fuerza, ocho cilindros y 32 válvulas.

Pero también está el X-Type, el clásico de la familia, dueño de esa silueta Jaguar que enamora y que resulta imposible confundir pese a lo mucho que ha sido imitada.

Seis válvulas, 24 cilindros, airbags delanteros, laterales y de cortina, interior de lujo con cojinería de cuero e inserciones en madera. Suya es la decisión si admira todo eso desde adentro, o también desde afuera, gracias a su techo solar de cristal.

Inglaterra fue alguna vez el centro del mundo; desde siempre, pero también ahora, de allí salen carros hacia el resto del mundo. No están hechos para todos, pero el Jaguar X-Type, misteriosamente, está hecho para usted.

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