Tal cual. Este año en Italia, la Kawasaki ER-6n ganó el premio a la motocicleta más bella del mundo, en la categoría de naked streetbikes. La primera pregunta que podría surgir a partir de esto sería: ¿qué tal que fuera una mujer? Porque ser la más linda en un concurso de desnudos no es cualquier cosa. Por esa razón es bueno resaltar en qué se diferencia de las otras. Para empezar, su cuerpo de diseño vanguardista hace de esta una moto ergonómica, totalmente adaptable a todo tipo de conductores.

El hecho de tener el asiento a una baja altura facilita la conducción para pilotos de cualquier edad (no se sorprenda si su hermano menor le pide en perfecto inglés My First Kawasaki), la posición de conducción es demasiado cómoda (es cierto, muchos harleystas se están cambiando) y, lo más importante, no se sacrificó rendimiento ni carácter (¿ya se mencionó su perfil esbelto

). La ER-6n, con un chasís multitubular en forma de diamante y un motor dócil de dos cilindros paralelos de 649 centímetros, fue diseñada para entregar la mayor potencia posible en el momento menos pensado (como para adelantar a aquel yuppie que lo cerró al dejarse llevar por el ritmo del siempre detestable reggaetón). A pesar de toda la tecnología, esta motocicleta no podía dejar a un lado el detalle vintage: un cuentarrevoluciones analógico clásico lo mantendrá informado "a la antigua" del rendimiento del motor, mientras de forma contrastante una pantalla LCD le marcará constantemente la velocidad (ya hubieran querido los Chips motorizados tener una de estas).

En definitiva, y resaltando sus eficientes discos de freno lobulados —para un mayor rendimiento en el frenado os recomiendo la opción de equiparlo con frenos ABS delanteros y traseros— la ER-6n ofrece algo a cada uno de sus conductores, quienes quedarán prendados por su ligereza y sencillos controles (algo que los Chips definitivamente hubieran valorado muchísimo).

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