Es impresionante la cantidad de vueltas que hay que dar para conseguir un carro blindado. Usted compra su carro y tiene que pedir una licencia de blindaje, después necesita conseguir un sitio donde se lo blinden y, rogando a Dios que esos tipos sepan qué están haciendo, dejar que le desmonten su carrito divino para blindarlo y volverlo a armar como un rompecabezas. Además, por culpa del peso extra del blindaje, hay que llevar el carro a que le hagan ajustes en el motor, el sistema de frenos y la suspensión. Después de una larga espera, finalmente se lo devuelven y, para colmo, algunas piezas no encajan bien porque fueron cortadas a mano y no hay quién consiga repuestos.

Ahórrese todos estos problemas con la nueva Toyota Prado cinco puertas, que ya viene blindada y está disponible en todos los concesionarios Toyota del país, con el único prerrequisito de tener la licencia de blindaje de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada (de ese papeleo sí no hay quién lo salve). Exactamente lo que usted necesitaba: un carro que aguanta todo. Una camioneta para ir a la finca y meterse por cualquier trocha y un blindaje que cumple con la norma internacional NIJ IIIA y lo protege contra armas cortas de calibre 0.22, 0.32, 0.38 Special, 0.380, 0.45. 9mm, 9mm Parabellum, 9mm subametralladora, 0.357 y 0.44 Magnum. ¿Qué más podría pedir? Tal vez una garantía conjunta de Sofasa y Auto Safe por dos años o 50.000 km. La tiene.

La planta de produción de Sofasa en Envigado, en conjunto con Auto Safe S.A. (firma multinacional que hace parte del grupo WBA-Wendler Blindajes Alemanes) es la única ensambladora nacional que ofrece el servicio de carros blindados desde el ensamblaje. Y como las piezas son producidas como autopartes y cortadas con láser, el ajuste es perfecto y no hay cambios en la apariencia de la camioneta. Cómprela y exíjale, que a ella le gustan los retos.

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