Hacia 1974 empezó mi carrera en el mundo de la música romántica y la publicidad. Fernando Parra y Pedro Chang eran mis mejores amigos y compañeros de sueños. Los tres éramos jóvenes, vivíamos en Cali y compartíamos el gusto por la música. Teníamos una banda de rock que terminó siendo, por circunstancias de la vida, una agencia de publicidad que llevaba el mismo nombre: El Grupo. Estábamos chiquitos y llenos de energía para hacer de nuestro hobby un negocio. Apenas empezamos llegaron dos cuentas: Monark y Águila Roja. Sobre la primera hay que decir que, como pocos se deben acordar, yo era la imagen. Y de la segunda que, como nadie sabe hasta ahora, yo era la voz del jingle. Yo hacía la voz del granito de café que cantaba "Un granito de café, al espejo se miró. Yo quisiera ser muy grande, en seguida se quejó. Vino un hada muy bonita, y como premio lo convirtió, en café Águila Roja, alegría de sabor". La historia del famoso jingle. empieza cuando Pepino Sangiovanni, un papá más que un jefe, nos encomendó la publicidad de su café con el objetivo de venderlo por medio de una estética tierna e infantil. Nosotros, como respuesta, le propusimos el granito de café. La imagen la hizo Pedro y el jingle, Fernando. Por supuesto, la canción tenía que ser cantada por un niño; pero ponerlo a cantar iba a ser muy difícil por motivos de modulación, armonía y afinación. Por eso resolvimos que era más práctico que yo cantara imitando la voz de un chiquillo. Así fue como terminé siendo la voz de un jingle. que duró treinta años sin cambiar. No solo porque funcionaba y a Pepino siempre le gustó, sino porque la gente lo terminó adoptando como una copla tradicional. Ahora, la voz sí la hace un niño y la melodía tiene algunos cambios. Años después, El Grupo se separó. Fernando y yo hicimos Proyectamos Televisión, una programadora, y Pedro se quedó con la agencia. De ahí en adelante fuimos muy amigos. Pedro, el original creador del granito de café, murió muy joven del corazón. Puede que en el jingle. mi voz no se reconociera de inmediato, que nadie se haya enterado de que Isadora, la cantante de música popular y romántica, fuera esa voz, sin embargo, esto marca el comienzo de mi carrera. De hecho, lo hice por la misma época en que salió Llamarada, la canción creada por Jorge Villamil que me abrió las puertas internacionales.

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