Si el Divino Niño tiene una piyama rosada que lo caracteriza, ¿por qué no habría de tenerla nuestro presidente? Por eso, pensando en su manera conservadora de vestirse, en su patriotismo y en su estilo agitado de vida, diseñé para él una piyama de color azul cielo y de corte clásico.

La piyama es de cuello camisero, abotonadura corta en la pechera y pretina con caucho; los bordes del cuello, la pechera, las botas y las mangas son de corte láser. En el lado izquierdo del pecho, justo en donde queda el "corazón grande" de Uribe, tiene estampados los colores de la bandera nacional y unas manos que oran por la paz de Colombia. 

Así, nuestro presidente, ni siquiera dormido, se olvidará de ese sueño que se ha vuelto casi imposible. Elaboré la piyama en una tela suave, ciento por ciento de algodón, y no le hice bragueta pues busqué que tuviera el menor número de costuras posibles y fuera, así, propicia para distensionar el cuerpo y dejarlo respirar durante las cortas horas de sueño que tiene después de tanto "trabajar, trabajar y trabajar".

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.